13 marzo 2009

8 y 10


Subís, pagás $1.40, recibís un boleto y entrás. La gente está toda en silencio. Algunos escuchan música con sus celulares último modelo, otros solo miran por la ventanilla. Nada parece alterar el orden, un par de bocinazos que vienen desde afuera son el único ruido molesto.

Pasan dos cuadras y suben unos 20 tipos con camisetas de colores celeste y blanco, cantando y alborotados. Al chofer ni se le cruza por la cabeza cobrarles el pasaje, ellos, de a muchos, son muy violentos.

Insultan parejas que van por las calles, les tiran con naranjas a los supuestos hinchas del otro bando y provocan a los policías en las esquinas. Eso es su "aguante". Entre redoblantes, cánticos y saltos, el rodado continúa su marcha. El clima cambió de manera considerable.

Pasan 20 paradas y la patota empieza su retirada. Un grito se escucha desde el fondo del colectivo: "¡Pará, pará!". La curiosidad nos gana y todos miramos hacia atrás y nos encontramos con la impotencia de una joven a la cual le robaron la cartera. El último del grupito en bajar le dice: "No siempre se gana, amiga"


Todos observan el llanto de la víctima y no saben cómo actuar. El conductor luce despreocupado e indiferente ante el hecho. Entre lágrimas la muchacha dice: "Tenía el celular, los documentos y mi billetera". Agunos mueven la cabeza lamentando lo sucedido. La tensión dura dos minutos. Todos se dan vuelta y esperan llegar a su destino.

04 marzo 2009

Prueba a la creatividad



Para pensar: ¿Qué estaba soñando el perrito?

25 febrero 2009

Al otro día

La necesito como sea. Hoy gano, loco. Careta, sí, mejor careta porque no lo quiero pasar a valores. No da para mulo.

El "dany" ya me prestó el fierro así que está todo piola. Será cuestión de amotinarme en la plazita hasta que pinte el choreo. Espero que no caiga la gorra porque me pongo colino y se arma bondi. Corte que si el cobani tira, me lo llevo conmigo. Pero no vuelvo, eh, yo liberti, guacho, no me voy a bancar otro colectivo.

Alto auto, aguanto un toque y espero que el cajetilla no se rescate. Camino despacio, miro a los costados para ver si hay algún botón cerca. Acelero el paso...

¡Que pingüino, se portó mal el guacho, le tuve que dar nomás! Era fácil, no tenía que tocar pito pero se hizo el garulla con los gritos de la verduga. Encima me bardeaba la hija de puta.

Falta astilla para llegar a la palmera, corrí una banda y lo peor es que todo se re pudrió guacho, todo. Esta noche no la tengo. Pensé que con el chamuyo lo iba a quebrar pero se paró de manos y ¡pum!, ¡pum!,¡pum!.


La necesito como sea. Hoy gano, loco...